Arriba: ejemplar recién plantado de Lysimachia parvifolia | Samolus parviflorus red con todos los signos clásicos del estrés de adaptación; observa las hojas infestadas de algas. ¿Hemos hecho algo mal? ¿Qué tenemos que hacer ahora? Son preguntas habituales.
En el clásico cuento infantil El patito feo, un patito era ridiculizado por sus hermanos porque parecía extrañamente distinto de ellos. Sentía vergüenza, pero soportaba sus burlas y abucheos lo mejor que podía. Con el tiempo, se descubrió que no era un patito en absoluto, sino un hermoso cisne que acabó superando a todos sus hermanos en elegancia y belleza.
Las plantas nuevas en acuarios nuevos pasan por un viaje parecido. Pueden parecer dañadas y estar cubiertas de algas. Algunas hojas pueden empezar a deshacerse (melt). Sin embargo, puede que no todo esté perdido. Aquí te contamos en qué fijarte.
El video muestra un acuario de una semana, sin ciclar, al que hemos agregado plantas. Esto nunca es aconsejable; recomendamos un arranque a oscuras (dark start). Como era de esperar, muchas hojas están cubiertas de algas. Es un fenómeno natural, ya que la planta tiene que gastar una cantidad considerable de energía para adaptarse a un entorno nuevo. En ese proceso, dirige su energía a producir hojas nuevas mejor adaptadas al nuevo entorno. Las hojas más viejas se sacrifican.
En otro ejemplo, se trasplantó Ludwigia glandulosa desde otro acuario. Fíjate en las algas filamentosas de las hojas.
Esto puede ser frustrante. Sin embargo, los acuaristas con más experiencia reconocen enseguida el “cisne oculto” en los ejemplos anteriores. Las plantas acuáticas se desprenden de forma regular y natural de sus hojas más viejas a medida que crecen.
La señal importante es la presencia de hojas nuevas, de aspecto sano y sin algas. Esa es la señal clave de que las cosas van por buen camino.

Arriba: en lugar de fijarnos en las hojas cubiertas de algas, una vista cenital revela información nueva. Fíjate en las pocas hojas nuevas y sanas. Si siguen creciendo bien, es señal de que el crecimiento va por buen camino.
No podemos salvar las hojas viejas: se descompondrán de forma natural. En esta fase son una fuente de energía almacenada para la planta, así que las dejamos como están. Las cortaremos cuando las hojas nuevas sean más grandes y cuando las viejas muestren más signos de deterioro.
Del mismo modo, observa las hojas nuevas, carnosas y jugosas del Monte Carlo. Teniendo en cuenta que está plantado en un acuario nuevo sin ciclar de menos de una semana, este crecimiento augura muy buen futuro. ¿Algas en el crecimiento más viejo? Es totalmente esperable, y podaremos esas partes cuando las hojas nuevas se expandan.
El primer mes es el más difícil
- Mantente firme: conserva estables los parámetros y deja que el acuario se estabilice durante 4-6 semanas. Sí, lleva tiempo, incluso en acuarios de “alta velocidad” con luz intensa y muchísimo CO2. En esta fase, lo más difícil es esperar.
- Una vez que han crecido las hojas nuevas sin algas, podamos las hojas viejas.

Arriba: los acuarios de metabolismo lento sin inyección de CO2 suelen librarse de esta montaña rusa. Es uno de los aspectos que hacen que los acuarios “sin CO2” sean agradables y duraderos. Y también es una de las razones por las que quienes pasan de un acuario sin CO2 a uno con CO2 inyectado suelen encontrarse con dificultades. Si te estás preguntando si deberías empezar a inyectar CO2, lee este artículo sobre “¿Es natural?” y los pros y contras del CO2.
























































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